
La Real Academia Española de la lengua, RAE, ha aprobado, 13 años después y mostrando cierta resistencia, volver a poner la tilde al adverbio sólo, y como parte que cede lo ha intentado expresar en Twitter en términos ambiguos.
El presidente de la RAE es antitildista leo. Parece ser que la RAE se dividió en dos bandos: los lingüistas antitildistas y los literatos protilde. Y, uno de estos literatos, famoso por decir sin ambages lo que piensa, me refiero a Arturo Pérez Reverte, le ha hecho notar en público las maneras de mal perdedor a la parte contraria, ha tildado a los antitildistas de dar una información sesgada e inexacta y vaticina un próximo pleno tormentoso.
Recuerdo la cita del Quijote: “. . la mujer no alcanza la buena fama solamente con ser buena, sino con parecerlo”.
A Don Arturo, si me permite la familiaridad, no sólo le vale con que la Academia rectifique sino que tiene que dar fe de que los tildistas llevaban razón, ¿o no?
Y es que a veces no sólo el fondo, sino también las formas son importantes. No basta con reconocer que uno se ha equivocado sino que debe de hacerlo de buena gana para que no le ahonden más en la herida como ha sido el caso.
A algunos les puede parecer baladí esta guerra interna de la RAE, a mí me parece muy interesante. 13 años de escribir solo cuando en realidad quería decir sólo, a regañadientes y no sólo con solo, sino también con ésta, ésa, aquél…
No voy a poner un ejemplo mejor que el que ha escrito Arturo sobre solo y sólo en Twitter, sólo voy a añadir un ejemplo mío más personal
Solo sé que no sé nada.
Sólo sé que no sé nada.
Ésta está.
Esta esta.
Yo también estoy a favor de que en la RAE se incluya el sillón de la tilde, o de la puntuación y ya, por pedir, mi voto para que se lo concedan a una mujer escritora.
Muchas gracias facción literata, por devolvernos a los que nacimos en la época del respeto a ésta tilde la dignidad de no quedarnos solos.
