
¡SUELTA!
A ver, los principios de Año Nuevo siempre se llenan de propósitos, yo lo hago y me parece muy chulo. Ahora bien, no podemos empezar los propósitos de Año Nuevo sin haber dado un carpetazo a los del Año Viejo a menos que justo sea el mismo propósito.
No puedes, o es mucho más difícil, lleva tres propósitos a su fin que uno solo, ¿por qué? porque necesitan no solo tiempo sino también, y muy importante, necesitas centrarte en ellos y no dispersarte, tu cerebro necesita focalizar para mover a tu voluntad y vencer a tu pereza y a la falta de hábito.
El cerebro necesita repetir una y otra vez la misma vía neuronal para crear un hábito, si transitas por varias vías al final te saldrás del camino en alguna de ellas.
¿Cuál es el problema de soltar propósitos? pues que hay que DECIDIR cuáles dejamos y a algunas de nosotras nos cuesta tomar decisiones o nos angustia o nos paraliza.
He aquí algunos consejos para saber qué propósitos escoger:
- Escoge solo aquel propósito que solo para ti, y no para los demás, sea importante.
- Suelta TODOS los propósitos que se basen en el reconocimiento de los demás y deja los propósitos que te den más poder, por ejemplo: un mejor puesto en la empresa que te quite mucho tiempo.
- No escojas propósitos productivos, escoge los que anímicamente te motiven, básate en el ser y no en el producir o tener. Estamos inmersos en una sociedad que nos anima a producir, a consumir, a plantearnos retos para lograr metas y conseguir títulos (medias maratones, triatlones, Titans… ) cuando en realidad nuestro objetivo tendría que ser simplemente disfrutar de hacer deporte, propósitos sin meta ni final, atemporales, como intentar practicar una vida sana en todos los sentidos y para siempre.
- Olvídate de «salir de tu zona de confort», si te cuesta un esfuerzo es más probable que abandones el propósito, si disfrutas haciéndolo lo convertirás en un hábito, es decir, no hagas lo que hagan todos, haz lo que a ti personalmente te gusta aunque sea más lento, recuerda que llega antes la tortuga que la liebre a la meta.
- Olvídate de «la mejor versión de ti misma». Tú ya eres ahora la mejor versión de ti misma independientemente de como estés porque esta eres tú ahora, lo cual no quita que cuides tu salud e implementes hábitos para estar más sana y vivir mejor. No vas a volver a los 18, no persigas retroceder en el tiempo ni parecerte al tipo de nadie porque no es factible.
Aristóteles decía que en el punto medio está la virtud. El punto medio entre dos extremos por ejemplo: hacer 0 deporte y en su extremo vivir para hacer deporte. El término medio sería hacer el deporte justo. De este término medio viene la palabra «mediocre» y «mediocridad» términos que están muy mal vistos hoy en día por lo que nadie quiere autodefinirse como mediocre porque nuestra sociedad nos empuja a producir, a salir de nuestra zona de confort, a ser la mejor versión de nosotras mismas, a la excelencia, a trabajar sin mesura, a esforzarse, a fijar otra meta tras conseguir un logro… esta sociedad nos empuja a ello. Pero si paras, si reflexionas, si piensas solo en lo que a ti te gusta quizás acabes dándole la razón a Aristóteles, por eso es tan importante la filosofía, para tener un pensamiento crítico, para obrar de una manera propia, solo los que sabemos de filosofía podemos optar a esa mediocridad aristotélica y sentirnos tan a gusto.
Todo en su justa medida, sin excesos, como los estoicos o los epicúreos, «si no abusas podrás usar.»
Objetivos sí, metas no.
No siempre es bueno hacer lo que todos hacen, puedes aplicarlo a lo de conseguir metas. Dale la vuelta, si te sales del montón, de lo que hace todo el grupo (excelencia, trabajo duro, el esfuerzo, las metas…) paradójicamente no serás mediocre, en realidad te situarás por fuera del promedio, reivindicarás tu personalidad propia, tu pensamiento autónomo, te saldrás del rebaño y, piénsalo bien, si dejas de seguir al rebaño no acabarás pisando ninguna
.
Si haces lo que realmente tu quieres, sin intentar llegar a ninguna meta (y esto vale para el peso, el deporte, el ponerte en forma… ) si disfrutas mientras lo realizas y no te estresas persiguiendo ni imponiéndote un objetivo entonces, de manera natural, lo convertirás en tu hábito.
Este 2023 ¡SUÉLTATE!
Mujeres FIT 50:
¡El Premio eres Tú!
