
«Habría que convencer a las personas de la felicidad que ignoran incluso cuando la poseen.» Montesquieu
Hoy me toca celebrar que he visto una RM Cerebral de un paciente sano, no suele pasar tan a menudo como yo desearía.
Si me preguntaran qué me inclinó por la especialidad de Radiodiagnóstico este post se haría muy largo y no es de eso de lo que quería hablar. Quería hacerles llegar un mensaje, mi mensaje, sobre cómo vivo yo mi especialidad, sobre cómo nos sentimos los radiólogos ante un paciente, que no ante una radiografía.
La/el médico radiólog@ suele pasar bastante desapercibido a los pacientes, y esto es así porque nosotros a quien informamos es al médico que los lleva y trata y que es quien nos solicita la exploración.
Este anonimato que conlleva intrínsecamente el ejercicio de la Radiología es una de las características que a mí más me fascinan de mi especialidad, la posibilidad de diagnosticar y ayudar a sanar sin que se note y, sobretodo, sin que te hagas notar.
Nosotros, los radiólogos, cuando informamos, sabemos que un diagnóstico certero da celeridad en el tratamiento del paciente y que este a veces es fundamental en el devenir de su enfermedad. Así que lo primero que tengo que contarles es que nos tomamos nuestra profesión muy en serio y que somos conscientes del papel que desempeñamos con nuestros pacientes aunque estos no lo sepan, ni nos lo agradezcan personalmente, cosa que, al menos a mí, no me importa. Pocas veces oirán a alguien decir: “gracias a que el radiólogo hizo un buen diagnóstico me trataron rápida y adecuadamente, me curé y fue todo tan bien”, ¿a que no les suena?
Cuando trabajaba en el hospital, muchas veces comprobé cuán sorprendidos y agradecidos se quedaban los pacientes por el simple hecho de entrar a saludarles, y es que las frías salas de radiología impresionan, sobretodo si estás pendiente de un diagnóstico importante y tan sólo ves un cristal tintado detrás del cual se mueven los contornos del técnico, enfermería y del médico radiólogo, que a lo que recuerda realmente es a las salas de interrogación de la policía que salen en las películas.
¿Quién hay detrás de ese cristal, de la pantalla de imágenes?, ¿quién es y qué piensa?, ¿le importa mi diagnóstico?, ¿siente?…
Podrían creer que una buena profesional se “distancia” de sus pacientes a los que a veces ni conoce y se limita a aplicar los conocimientos aprendidos durante la residencia. Quizás durante un tiempo sea así y quizás es bueno que así sea, sin embargo, tengo que contarles, que con los años de dedicación me veo interesándome por los datos de los pacientes anonimizados que me llegan y esto es así porque actualmente informo mediante Telerradiología lo que hace imposible entrar a recibir y saludar al paciente que se hace un TAC o una Resonancia, y únicamente dispongo de la información clínica y, personalmente de cada uno de ellos tan sólo conozco si son: mujer/hombre y la fecha de nacimiento, nada más. Me llegan sin el nombre, aunque a veces el nombre pudiera dar pistas del país de origen y de las enfermedades que pudiera portar, pero la protección de datos lo impide y además, desde el punto de vista de ética médica, es apropiado.
Últimamente, me doy cuenta de que según sea la indicación clínica, sobretodo si es para descartar una lesión tumoral, me paro a pensar en si tendrá familia, hijos, imaginarme cómo será su vida… me pongo un poco en su lugar con los pocos datos que tengo y, me doy cuenta de que siento… y qué siento se preguntaran… pues esto es lo que realmente quería contarles en ese artículo, a ver si se lo sé explicar: cuando “leo” una Resonancia Cerebral, caben varias posibilidades que podrían resumirse en:
1- tiene lo que la sospecha clínica indicaba
2- tiene un diagnóstico distinto al esperado
3- no tiene nada
La posibilidad número 3 no es tan fácil de diagnosticar como en un principio podría parecer, para decirle a alguien que no tiene nada cuando hay clínica hay que estar muy segura y repasar muy concienzudamente las imágenes para que no se te “escape” nada y para descartar la posibilidad número 2.
Cuando la posibilidad 3 es real, el paciente no tiene nada, sobretodo cuando la Resonancia se ha realizado para descartar que tenga algo «malo», es decir tumoral, y sale normal entonces déjenme decirles que lo celebro, que me emociono, que vuelvo a pensar en la/el paciente y me imagino cuando el médico le de la buena noticia, su sensación, la cara de alivio de su pareja si la tiene y ha acudido acompañad@, en la suerte que tienen sus hijos si es que es madre o padre… en ese momento tras describir un cerebro sano cuando llego a la Conclusión del informe tras poner «Estudio RM Cerebral normal.» me entran ganas de añadir: “
«¡Felicidades! ¡está san@! vaya inmediatamente con su familia y con las personas que más quiere a celebrarlo y disfrute de los suyos, de su cariño y de su compañía porque puede y tiene en sus manos la oportunidad de hacerlo.”
Claro está que esto no quedaría nada profesional así puesto por escrito, aunque yo si fuera la médico que solicitó la prueba sí se lo diría de palabra y en directo, eso sí me sabe mal perdérmelo, no llevarme el mérito no, sino no poderle dar personalmente la buenísima noticia de que está san@ y recomendarle que lo celebre junto a los que quiere y que yo también lo celebraré “a su salud”…
Así que mis querid@s lectores, la próxima vez que recojan un informe radiológico “impersonal” con los resultados diagnósticos, una vez pasado el susto de la incertidumbre, si el diagnóstico es de normalidad, por favor, salgan a celebrarlo y recuerden que la que abajo firma el informe lo ha celebrado por ustedes y con ustedes de manera anónima un poco antes, en la intimidad de la sala de informes y con todo su corazón. Quizás más que un informe de radiología, la próxima vez que abran ese sobre con tan buenas noticias pudieran sentir que vendría a ser como la carta de una amiga que les felicita y se alegra con ustedes de su buena salud y suerte…
Conclusión:
Estudio RM Cerebral normal.
¡Felicidades!
Fdo. Dra. Sylvia Coll
Libro: ¡Sé irresistible-mente Feliz!
Foto: «Mother’s Love» by MIT’s Rebecca Saxe Neuroscientist.
