
Para ponerte en forma, tu cerebro tiene que estar en tu equipo, ha de ser tu Coach.
Las ganas, la necesidad, la salud… y todas las motivaciones que se te puedan ocurrir no lograrán que te pongas en forma a menos que tu cerebro capitanee la misión.
¿Cómo hacer que ese cerebro que salta de un pensamiento a otro sin ton ni son, que genera formaciones mentales circulares que nos atormentan, juegue en nuestro equipo?
Hay que darle una tarea al cerebro, algo en lo que pensar para que no ande generando ideas erráticas. Y, ¿qué tarea le podemos dar para que sume en vez de reste?
Si lo que queremos es ponernos en forma tendremos que decirle a nuestro cerebro que planee la manera, tenemos que convencerle de que ponernos en forma es lo que deseamos y que necesitamos su ayuda. Le hemos de dar importancia. Hay que mantenerle entretenido. De esta manera, el cerebro empezará a generar de manera consciente e inconsciente pensamientos en torno a este tema para lograr llevarlo a cabo.
Una tarea que hace muy bien el cerebro es planificar, la agenda, los días que queremos entrenar, marcar los tipos de entrenos que queremos hacer. De nosotras, y no de nuestro cerebro, dependerá que esta agenda sea realista y la podamos cumplir. Más vale agendar poco y cumplirlo que agendar muchas actividades y saltárnoslas, la primera nos motivará, la segunda hará que arrojemos la toalla.
Digamos que hemos logrado planificar una agenda de deporte, nutrición, horas de sueño, tiempo de bienestar … realista, es decir, que de entrada sepamos que al menos por cuestión de horarios la podríamos cumplir. Bien, una vez planificada, le vamos a decir a nuestro cerebro que nos dé la orden de hacerlo cada vez que toque, no de que valore si me apetece o no, sino que de manera automática lo hagamos.
La gente normalmente y de forma errónea dice que hemos de hacerlo «sin pensarlo» y he aquí la equivocación, no, imposible, el cerebro no deja de valorar y decidir de manera automática, aunque no queramos, por tanto, la idea es que al cerebro le demos otra misión y es que nos dé la orden de cumplir lo programado en la agenda sí o sí.
Diríais que no se entiende, pero justo la sutil diferencia es la que hace que nuestro cerebro sume en vez de que reste. No le damos a nuestro cerebro la oportunidad de valorar si queremos o si no queremos hacerlo, le damos la orden para que de manera automática nos haga cumplirlo. No es que salgamos a hacer deporte sin pensar, no, es que hemos programado a nuestro cerebro para que nos dé la orden de hacerlo a la que en la agenda salga la palabra gatillo «entreno».
No obligamos a nuestro cerebro a salir a entrenar sin pensar, eso es imposible, en la naturaleza del cerebro está pensar, lo que hacemos es seleccionarle previamente en lo que queremos que piense, y así, cada vez que en la agenda leamos «entreno» el cerebro de manera automática nos obligará a salir porque le hemos programado para ello.
No ha de ser el cerebro el que nos controle a nosotras, hemos de ser nosotras las que le programemos a nuestro favor para que nos haga salir y nos ayude a lograr nuestros objetivos.
El cerebro bien llevado es un gran aliado y, si no podemos con él entonces es mejor aplicar la frase:
«Mantén cerca a tus amigos pero aún más a tus enemigos.», es decir, que tenemos que tenerlo atado en corto.
Entender que lo que piensa nuestro cerebro es una formación mental muy lejos de la realidad nos ayuda a que tomemos las riendas de lo que piensa o, al menos, no a no dejarnos llevar por los pensamientos que piensa, a seleccionar cuáles de esos pensamientos escogeremos como y cuáles desecharemos porque muchos no son reales.
Nosotras gobernamos a nuestro cerebro y nos vamos a encargar de darle el tema en el que pensar para que sume a nuestro favor, en este caso que nos ayude a ponernos en forma, para que nos haga de Coach.
Nosotras no somos nuestro cerebro, nosotras somos la consciencia que lo dirige.
Mujeres FIT 50:
¡El Premio eres Tú!
