
Empieza 2023 y con él los propósitos de Año Nuevo.
¿Qué tal si este Año en vez de propósitos nuevos utilizáramos verbos nuevos?
A mí, que me gusta mucho el lenguaje, he pensado en abandonar 3 verbos del 2022 y cambiarlos por 3 nuevos este 2023, un 3 x 3:
Verbos a abandonar este 2022:
- competir
- producir
- recibir reconocimiento
y los vamos a cambiar por:
- jugar
- escuchar
- acompañar
cambiamos 3 verbos de la tercera declinación por 3 verbos de la primera.
De 2022:
- se acabó el competir con otras personas, incluso con nosotras mismas.
- se acabó pensar en producir, ni en el trabajo ni en el ocio, ni cuando educamos a nuestras hijas, vamos a pasar del tener al ser, no más metas ni objetivos, vamos a disfrutar haciendo no consiguiendo
- no vamos a hacer cosas por buscar reconocimiento de nadie, las vamos a hacer porque nosotras queremos, porque nos motivan, nos apetecen y nos gustan
En 2023:
- vamos a jugar más, a divertirnos con los demás, a disfrutar de la vida
- vamos escuchar más y dejar de aconsejar todo el día, ni de explicar que a nosotras también nos pasó y hacernos protagonistas del relato y del sufrimiento ajeno
- vamos a acompañar, sencillamente, a estar sin juzgar, a sentir sin criticar
Sencillo, ¿no?, y a la vez tan difícil, porque simplificar lo que desde pequeñas nos han enseñado, desandar lo andado nos puede costar introspección, reflexión, autocrítica, conocimiento, aceptación y cambio de rumbo, desandando lo andado quizás podamos por fin darnos cuenta de qué era lo importante, de qué veníamos a hacer en nuestra vida, de cómo debíamos vivirla sin tantas indicaciones ni filtros.
Vivir puede ser sumamente sencillo y agradable si de repente te paras y te pones a desandar lo andado, así que este 2023:
¡Desandando que es gerundio!
Libro: ¡Sé irresistible-mente feliz!
