
Prueba a entrenar sintiéndote plenamente consciente,
focalizada en cada movimiento.
Nota cómo se contraen tus músculos,
el ritmo de tu respiración,
la amplitud de tu brazada,
la extensión armonizada de brazos y piernas,
los latidos de tu corazón.
Nota el agua resbalando por tu piel,
la diferencia de temperatura entre el agua y el aire a cada vuelta,
como te estiras más y más en cada largo.
Sumérgete en el agua, bucea en tu interior.
Sincronízate con el movimiento, toma aire, acompasa tu respiración.
En ese momento de entreno estás tú, solo tú… o quizás no…
Escucha atenta lo que el agua va a decirte,
¡ F L U Y E !
🌿¡El premio eres Tú!🌿
