
y, en medio de la pandemia, anclé que tan solo Amar basta
No es una guerra, es una pandemia
No es una lucha, es tratamiento
No somos soldados, somos médicos
No somos héroes y mucho menos queremos ser kamikazes
No ganaremos, nos curaremos
No tenemos moral de victoria, tenemos confianza en la ciencia
No venceremos, algunos sobreviviremos
…
No queremos un lenguaje belicista sino de ética médica.
El lenguaje es nuestra mejor herramienta, de las más potentes que tenemos. Llamar a las cosas por su nombre es crucial para no confundir a la gente y ver la realidad de la manera más certera posible.
El lenguaje tiene el poder de definir pero a la vez de delimitar lo definido. Da forma y contenido. Informar con un lenguaje apropiado, mesurado, es necesario, sobretodo en esta pandemia que se prevé larga.
Ningún país está preparado para una pandemia como esta, ninguna sanidad puede tener una reserva de material tan grande como la que en estos momentos es necesaria, ni se pueden tener, por si acaso, tantas camas de UCI preparadas.
Hemos vivido en una época de bienestar en la que nos suponíamos inmortales, donde la mayoría de las personas creían que enfermar no era cosa de ellos, que era algo que les ocurría a los demás.
En esta pandemia todos nos hemos dado cuenta que la vida puede cambiar en un periodo muy corto de tiempo, que nuestros seres queridos pueden dejarnos, que no hay que dar nada por sentado.
De esto solo nos dábamos cuenta, hasta ahora, los que están gravemente enfermos o los que tenemos a alguien a quien queremos enfermo. Podría decirse que debido a la pandemia ahora todos compartimos la angustia y el miedo de que nos puede tocar a nosotros o de que el siguiente en caer puede ser una persona amada.
Parece que ahora toda la sociedad es consciente de que no hay certezas y de que la felicidad es un brebaje que se toma a pequeños sorbos sin que nadie pueda asegurarte que el último sorbo que has tomado no va a ser el definitivo, bien porqué tú ya no puedas darlo, bien porque no tienes a la persona amada a tu lado para disfrutarlo.
«¡El emperador está desnudo!» gritó un niño y puso en palabras lo que todos estaban viendo y nadie se atrevía a decir.
En esta pandemia todos aprenderemos que vivir, sí, simplemente vivir, es un regalo…
#IdeasPostCOVID19
¿Se puede ser feliz en medio de una crisis?
