
MANIFIESTO FEMINISTA EN EL DÍA 8 DE MARZO DE 2020
YO, MUJER, EXPONGO QUE:
- a mí el trabajo no me realiza, me precariza
- que he tenido que saltar muchos obstáculos para acabar experimentando que las leyes de conciliación no funcionan en la práctica
- que, a pesar de ello, me ha gustado cuidar a mis hijos por encima de la supuesta “realización laboral”
- que trabajar para pagar a alguien que cuide a tus hijos, que es lo que tú querrías realmente hacer, y que se vaya todo tu sueldo en ello es un despropósito
- que mi generación se ha llevado lo peor de las dos casas: nos hemos, o nos han exigido, ser muy buenas profesionales y hemos querido seguir siendo las mejores mujeres, parejas y madres sin disponer del tiempo necesario
- que todo ello produce estrés y frustración a partes iguales
- que mis amigas mujeres que no tienen hijos también van estresadas
- que creo en la igualdad de derechos, no de sexos
- que si tengo que renunciar a mi vida personal o familiar para obtener un cargo directivo que se lo sigan quedando ellos
- y, sobretodo, tengo claro que por lo que he tenido que pasar yo no es lo que quiero para mi hija
POR TANTO, YO, MUJER, MANIFIESTO:
- que si volviera a nacer establecería mis prioridades de forma diferente a lo que la sociedad me demanda
- que haría un parón laboral y le dedicaría al menos un año de mi vida a cada uno de mis hijos sin tener tanto miedo a perder el trabajo
- que este envoltorio con el que se viste a la mujer trabajadora es un engañabobas
- que en la vida no todo es estudiar y trabajar, que ser mujer y madre es mucho más intenso y emocionante
- que todos los años de estudio no se han visto reflejados en el dinero ganado, y, por lo tanto, que ya no quiero trabajar más, suficiente, no tengo que demostrarme ni demostrar nada a nadie
- que espero que mi hija y su generación no apunten más alto contra ningún techo de cristal, sino que apunten distinto, a otro cielo y horizonte
- que reivindiquen y sobretodo disfruten de su gran suerte por ser mujeres y si quieren madres, y de su gran potencial social distinto del rol masculino en el que nos quieren encasillar
- que otra vida es posible, que cambien esta yerma y desigual economía de mercado por una economía feminista y ecológica planetaria
- que no nos uniformicen y que cada una disfrute de su vida, de lo que es, tal como es, sin que nadie le venga a dar lecciones ni le diga cómo debe de hacer para realizarse y sentirse plenamente mujer
- que no seamos solo mujeres trabajadoras sino que nos sintamos simplemente mujeres libres y felices
