
Antes de leer este post te quiero advertir de que no es un artículo «positivo» sore el cáncer, es un artículo crudo y duro.
El cáncer se representa con un cangrejo, pero es un animal equivocado, en realidad el cáncer es una Araña.
Caes en sus redes, quedas atrapado en ellas, la ves venir a lo lejos, sabes que la cosa acabará mal y no te puedes escapar. Se va acercando poco a poco mientras tú te vas imaginando qué va a pasar.
Da igual si luego no es tan cruento como lo esperabas, poco importa porque tú ya has sufrido pensando lo mal que lo ibas a pasar y nadie te va a librar del final.
El final es duro, lento, cruel…
… es consciente, real, irremediable…
Quizás nadie hable así del cáncer por miedo a desanimar a aquellos que están esperanzados aguardando otro final, pero yo creo que quizás no es acertado, que edulcorar lo amargo no le quita el mal sabor, porque muchos pacientes con cáncer tienen esta sensación cruel y no pueden expresarla por miedo a no ser aceptados por la sociedad que, de manera infantil o naif, pide optimismo bañado de grandes dosis de vacua psicología positiva ante la adversidad.
Pues no es así, no, el cáncer de cada uno es cruel, y lo es porque las treguas suelen ser el preludio de un nuevo ataque y avanzadilla en la batalla contra la enfermedad, y aunque quizás la enfermedad no progrese, tu miedo sí, porque te despides con anterioridad y día a día, de aquellos a los que tanto quieres incluso cuando supuestamente están curados, sufres e intentas ser feliz a partes iguales cuando estás a su lado.
La estadística en Medicina es una ciencia estúpida e inexacta, ¿qué más da la proporción 99% a 1%?, si tú caes en ese 1% para ti es sí o sí un 100%, y si no caes en ese 99% para ti es un 0%. Así que dan igual los pronósticos, no sirven de nada, para bien y para mal, cada uno es y cada cáncer es, en sí mismo, una enfermedad única y distinta de impredecible evolución. Y si encima el pronóstico ha sido menos desfavorable de lo estadísticamente probado aún debes esforzarte más en aparentar estar agradecido.
Siento si este escrito te produce desazón, no intenta eso, intenta plasmar en papel una rabia contenida contra una enfermedad que no da muestras de piedad alguna. Intenta que aquellos, enfermos o familiares que sienten esta rabia se identifiquen y la saquen sin pudor a la palestra, libres de todo prejuicio, sin una brizna de teatralidad pero sobretodo sin esconderse, porque tienen derecho a expresar lo que realmente sienten: miedo, zozobra, ansiedad, angustia, sensación de injusticia, temor…
Para aquellos que convivís con el cáncer permitid decíroslo, permitiros gritarlo alto y claro: tener cáncer, o alguien a quien quieres enfermo de cáncer, es una pesadilla que no cesa al despertar. Soltadlo y quitaros el peso de encima de aparentar normalidad en medio de tanta enfermedad, de tanto tratamiento cruento, antes de ser vencidos por la muerte o quedar sumidos en un doloroso duelo.
En el barco de la muerte ningún tripulante es valiente.
