
Las Matemáticas de la Felicidad:
La Felicidad tienes tres pilares principales. Según Sonja Lyubomirsky, psicóloga autora de La Ciencia de la Felicidad, del 100% de nuestra felicidad un:
- 50% es Biológico: un@ es feliz hasta cierto grado dependiendo de la herencia genética, de la bioquímica, de la personalidad
- 10% es Exterior: hay factores externos que hacen que estemos más o menos felices: tener a alguien que nos quiera, no tener una desgracia… pero estas circunstancias de la vida solo contribuyen en un 10% a nuestra felicidad, y no son muy controlables por nosotros
- 40% es Interior: de nuestras actividades diarias depende el 40% restante de tu felicidad, así que vale la pena ser conscientes de qué nos hace felices y de nuestras expectativas de felicidad
Aunque podríamos modificar nuestra bioquímica mediante fármacos, y de hecho así lo hacemos cuando alguien se siente patológicamente infeliz, cuando está deprimido, esto no parece del todo saludable. Sí lo es, subir los niveles de endorfinas mediante por ejemplo, el ejercicio, ahí sí que podemos mejorar nuestra bioquímica y sentirnos mejor con esta actividad diaria. O, si sincronizamos muy bien nuestro reloj biológico con el de la luz diaria de sol podremos obtener un ritmo circadiano hormonal óptimo que contribuirá a una buena homeostasis corporal y a un mayor bienestar físico y mental. O de manera más sencilla, si comemos dulces y subimos nuestra glucosa experimentaremos efímeramente una sensación de bienestar que nos volverá adictivos al azúcar.
Sobre los factores externos poco podemos influir.
Así pues, lo fundamental es actuar en el pilar interior de nuestra felicidad. Richard Davidson, psicólogo investigador de las bases neuronales de la emoción, postula que la felicidad puede ser entrenada porque la estructura neuronal puede ser modificada debido a la neuroplasticidad cerebral y podemos realizar expresamente comportamientos repetitivos hasta crear un hábito que contribuya a la mejora de nuestro bienestar personal, como por ejemplo los básicos: dormir, comer, hacer ejercicio; u otros más transcendetales como: leer, escuchar música, actividades de ocio… lo que se denomina estilos de vida terapéuticos (TLCs – acrónimo en inglés). Los estilos de vida saludables están basado en esa conexión «cuerpo-mente» que se retroalimenta.
El círculo de la Felicidad y la Salud: la gente feliz está más sana y la gente más sana es más feliz.
Te voy a decir 4 cosas más sobre la Felicidad:
- El psicólogo premio Nobel de economía Daniel Kahneman, ha comprobado que tenemos un nivel basal de felicidad y que no somos ni siquiera conscientes de qué nos hace felices. Tras un acontecimiento positivo aumenta algo nuestra felicidad hasta acostumbrarnos y volver al nivel inicial, y tras una desgracia, disminuye un tiempo nuestro nivel de felicidad hasta que regresa a su punto basal y volvemos a ser tan felices como inicialmente si la situación no empeora progresivamente. En este sentido la felicidad sería como un «muelle».
- La Felicidad arrastra también un componente filosófico: mientras que Epicuro postulaba que hay que buscar las sensaciones placenteras, Buda decía que lo que hay que intentar es no verse afectado ni por las cosas externas, ni buenas ni malas, ni por las cosas internas que sentimos o pensamos para evitar el sufrimiento.
- Muy importante darse cuenta de que la Felicidad que experimentamos depende también de la correlación de fuerzas entre las condiciones objetivas que suceden y las expectativas subjetivas que teníamos.
- El catedrático universitario Alfonso López Quintás, expone de manera revolucionaria que si instalamos la creatividad en nuestra vida cotidiana, esta se revalorizará exponencialmente. Se trata de interaccionar con el entorno y ver sus posibilidades para convertirlo en una realidad con extraordinaria riqueza, esa es una creatividad a la que todos estamos llamados. Se trata de tener la habilidad de crear, a partir de una situación diaria, una experiencia única, cargada de sentido. De darse cuenta y expresamente «elevar» la rutina diaria a un nivel superior, al que todos estamos llamados a ascender, para hacer del día a día una fecha inolvidable. Si lo consiguiéramos estaríamos en perpetuas vacaciones los 365 días del año sin necesidad de viajar. Dos ejemplos: tu casa = tu hogar, aguantar a alguien = tener paciencia con alguien.
De modo práctico, si quieres ser más feliz este verano:
- Intenta conocerte un poco mejor a ti mismo aceptando la facilidad o dificultad personal que tienes para sentirte feliz
- No te pelees contra las condiciones externas adversas que sucedan y no puedas modificar (ponte modo tipo «pez en la pecera» o «vaca mirando tren» según seas de mar o montaña)
- Identifica las emociones, sentimientos y pensamientos internos desagradables que experimentas, no intentado controlarlos, sino con la finalidad de aceptarlos para poder dejarlos pasar
- Invierte en tu bienestar personal mediante la repetición de comportamientos hasta que crees un hábito saludable
- Procura que tus expectativas no sean demasiado altas para tus posibilidades y no te defrauden. No compares tus vacaciones con las de nadie más, así que la mejor recomendación que te puedo dar es: si quieres ser más feliz estas vacaciones desconéctate de las redes sociales, principalmente: Instagram y WhatsApp, sustitúyelas por un buen libro y disfruta de las mejores vacaciones que puedas tener, ¡las tuyas!
- Tampoco intentes hacer todo lo que te habías propuesto no sea que te generen «estrés de ocio«, relájate un poco
- Recuerda, lo más importante, no te olvides de ser creativ@ y de elevar tu rutina diaria a un nivel superior, dale a cada día la oportunidad de convertirse en el día más bonito de tu vida
- Y, por último, si rumias… que sea mirando al tren
Si no quieres que tu Felicidad se vaya de vacaciones sin ti, mejor te vas tú de vacaciones con ella.
¡Feliz verano!
#vacaciones
#Felicidad
#ConsejoDeLaSemana
