
No juzgues. Las cosas simplemente son.
Este año te van a pasar un montón de cosas, buenas y malas, las buenas disfrútalas, ojalá sean la mayoría; las malas acéptalas y no las juzgues.
No te digo que no las sientas, es bueno que sientas tristeza, miedo, enfado… por las cosas malas que te suceden, no debes reprimir la emoción, de hecho la emoción surge sin siquiera pedirte permiso. Esta emoción despierta un sentimiento que se conformará según tu carácter y vendrá modulado por tu educación y experiencias previas. Y este sentimiento va a generar un pensamiento que te puede llevar a la acción o a la no-acción.
Repasemos el orden:
- estímulo (hecho externo o interno) → desencadena una emoción → despierta un sentimiento → genera un pensamiento → te lleva a la acción o a la no-acción
Cuando el estímulo esté producido por un hecho externo y sea «malo», lo que yo te aconsejo es poner un cortafuegos aquí:
- estímulo (hecho externo «malo») → desencadena una emoción → despierta un sentimiento ⁄ genera un pensamiento → te lleva a la acción o a la no-acción
Déjame que me explique bien:
No está mal pensar para intentar solucionar o mejorar el problema, tampoco está mal planificar sobre las distintas opciones posibles; a lo que yo me refiero es a que cuando te pasa algo malo que escapa a tu control oblígate a pensar que simplemente es, no lo etiquetes como «malo», no te permitas emitir un juicio o una opinión, ni negativa ni positiva sobre ello (hay gente que se «obliga» a sacar algo positivo de un hecho en sí mismo malo), déjalo suceder.
Este cortafuegos no te va a cambiar en nada el hecho que está sucediendo, pero pondrá en stand by la cascada de pensamientos negativos que generamos y que empeoran una situación de por sí ya difícil, consiguiendo que tú percibas un menor sufrimiento.
- Controlar el lenguaje y no usar expresiones extremas como: «es horrible», «no puedo soportarlo»… ayuda a no empeorar la sensación sobre un hecho que, sin necesidad alguna de ayuda por tu parte, es doloroso.
- Si al contarlo te duele, por ejemplo porque te hace revivirlo, no lo cuentes, o hazlo solo a aquellas personas que te reconforten, no te sientas obligado a explicarle tu vida a nadie. No es un buen momento para hacer un balance sobre cómo estás.
- Estamos muy entrenados a pensar, es muy difícil dejar el cerebro en blanco, yo diría que casi imposible. A lo que yo me refiero es a no darle vueltas con pensamientos negativos errantes las 24 horas del día; quizás podrías limitar un horario durante el día para pensar sobre lo que te preocupa.
Ser conscientes de lo que nos pasa con la intención de solucionarlo o con la finalidad de tomar las decisiones adecuadas que requiere es bueno. Mi consejo es que no lo «etiquetes», no juzgues el hecho en sí, simplemente trátalo como mejor puedas, deja que las cosas sucedan y piensa:
Esto que me está sucediendo… ¡simplemente es!

2 Comments
Querida Silvi, siempre aprendiendo contigo, siempre sumas, siempre aportas, siempre bueno.
Gracias por tus sabios consejos, un placer tenerte en mi vida.
Muchas gracias Ana! Juntas sumamos! primero me los aplico para comprobar que funcionan y luego los escribo 😉