
Porqué un 40% es un tema político y un 60% es un problema de mala comunicación
Octavo y último de los artículos sobre el conflicto Catalunya-España desde el punto de vista de la Felicidad. O cómo ser feliz a pesar de las circunstancias políticas en las que vivimos.
Estoy convencida de que las diversas estrategias que nos ayudan a ser más felices se pueden aplicar a los diferentes avatares de la vida para poder mantener la felicidad en medio de tanta inquietud. A continuación, explicaré mi visión de este tema a través de ocho de ellas.
8 estrategias que comentaré en 8 artículos distintos:
- La realidad y su falta de aceptación
- No controlamos nada
- Pensamiento binario: o conmigo o contra mí
- Mejor estar bien que querer tener razón
- Desear o no desear una nación, esa es la cuestión
- El placer de una nación propia o la evitación del sufrimiento de un conflicto: tú eliges
- La vida no es justa. ¿Por qué tan sólo uno de los políticos ha hecho una buena elección?
- Porqué un 40% es un tema político y un 60% es un problema de mala comunicación
8. Porqué un 40% es un tema político y un 60% es un problema de mala comunicación
«La palabra es el arma más poderosa”. Ramón Llull
No sabemos conversar.
No nos comunicamos bien. Hablamos sin escuchar y no transmitimos sin herir.
No pedimos, exigimos antes incluso de esperar la respuesta.
Sabernos relacionar bien con los demás en un plano horizontal es una habilidad social que requiere del arte de la comunicación. El arte de comunicarse bien consiste en emitir una opinión diferente sin ofender y, saber exponer y pedir al otro aquello que anhelamos sin llegar a la confrontación.
La comunicación es un tema crucial en la calidad de las relaciones humanas. Aprender a dialogar es la herramienta indispensable para conseguir aquello que queremos sin enfadarnos con el otro, toda una virtud.
Comunicarse adecuadamente es la capacidad del ser humano de expresar lo que experimenta y aquello a lo que aspira, sin juicio alguno, ni reproche, ni agresividad para poder ser entendido correctamente.
Existen varias teorías para abordar con éxito este tema, por ejemplo la Programación Neuro Lingúística (PNL) nos invita a pasar de cómo nosotros interpretamos la realidad, del mapa de nuestro mundo, a ponernos en el lugar del otro, a saltar a su mapa del mundo, en este caso de nuestro mapa de país a su mapa de país.
Pero no sólo fallamos en la forma de comunicarnos, sino también en el fondo. Según M. Rosenberg, autor de la “Comunicación no violenta” (CNV), muchas de las guerras que se producen en el mundo son consecuencia del desconocimiento político que existe sobre cómo comunicarnos de forma no violenta. Este tipo de comunicación se basa en cuatro pasos:
- Observación y exposición neutra del hecho que se va a hablar sin añadir opinión o interpretación sobre él
- ser conscientes de qué sentimientos produce en nosotros este hecho
- ser conscientes de qué necesidad, satisfecha o no, es la responsable de ese sentimiento
- formular una petición al otro aceptando que el otro no tiene porqué respondernos con una acción concreta
Debemos expresarnos con autonomía emocional, hablar en primera persona sin culpabilizar al otro de los sentimientos que sentimos, desembarazarnos de él, no incluirlo en nuestra frase. Darnos cuenta que estos sentimientos que notamos no los causan los demás por pensar distinto a nosotros. Si al hablar criticamos al otro debilitamos la posibilidad de dialogar y resolver un conflicto. No entender bien esto es una fuente inagotable de conflictos.
Comunicar sin agredir es el inicio de una óptima negociación.
La petición que le formulemos al otro ha de ser concreta y referida al momento actual, expresada con un lenguaje positivo, sin amenazas, que sea factible de cumplir y dándole libertad al otro para ser realizada o no.
La expresión por parte del emisor ha de ser honesta, sincera, directa, clara, asertiva y respetuosa. Sin reprochar ni utilizar la agresividad. Requiere aceptar la posible negación del otro a realizar nuestra petición. Si queremos conseguir algo de alguien será más fácil si le invitamos a ello que si intentamos imponérselo.
Y, por parte del receptor, se requiere una escucha atenta, real, empática, para poder ponernos en su lugar e intentar satisfacer, en la medida de lo posible, su petición.
Cuando entre dos partes se logra que cada una exprese lo que siente, sus necesidades, con la voluntad de pedir al otro un cambio, con respeto, valorando su punto de vista y tras escucharlo empáticamente, conseguir un acuerdo beneficioso para ambas partes, entonces puede considerarse que han logrado comunicarse correctamente.
Creo que aunque un 40% del conflicto esté relacionado con la dificultad de obtener o ceder los objetivos a los que se aspira, la mayor parte del enconamiento existente, un 60%, depende de la deficiente comunicación de ambas partes. Cada una de las partes implicadas en este conflicto deberá hacer un análisis de qué requisitos ha cumplido y cuales no para que no se haya logrado una óptima comunicación…
A partir de ahora toca empezar de cero, borrón y cuenta nueva, arreglar los desperfectos y perdonarse. Para lograrlo:
Comunicar sin juzgar es el inicio de una óptima reconciliación.
*P.D.: Cada uno de estos 8 artículos sobre el conflicto Catalunya-España ha sido escritos con la intención de poder ser leídos por cualquier persona de cualquier ideología política intentando comunicar lo que quería decir sin que se nadie se pueda sentir ofendido.
#TodoalNegro entrada 8 de 8

2 Comments
Thank you very much for your comment! I know some other blogs but not written in English.
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Kind regards.
Thanks a lot Alissa!